SITUACIONES DE RIESGO
Los niños pequeños suelen desarrollar sus actividades cotidianas de manera especial en el ámbito del hogar y de la escuela, pero conforme van creciendo, lo van haciendo también, y con más frecuencia, en el espacio del barrio o la comunidad (según la edad y las costumbres familiares y comunitarias).
Los niños, a partir de la interrelación con sus padres y otros familiares, así como con sus maestros, compañeros y demás miembros de la comunidad educativa, van aprendiendo en forma progresiva, a reconocer situaciones que les ofrece seguridad, les hace sentir bien y favorece su desarrollo, y a diferenciarlas de aquellas que pueden significar un riesgo o peligro.
Sin embargo, por las características de nuestra sociedad y por los cambios que en ella se van dando, es evidente que las situaciones que conllevan riesgo para los niños, han ido en aumento y tomando matices que pueden diicultar su reconocimiento, que permita evitarlos o rechazarlos.
Resulta importante por ello, desarrollar en los niños habilidades para la identificación de situaciones peligrosas, así como capacidades y actitudes que favorezcan la toma de decisiones pertinentes para evitar y prevenir riesgos.