Sistema de representación visual:
Las personas aprenden mejor cuando leen oven la información, de esta manera son capaces de absorber más y con bastante rapidez. Por ejemplo, en una conferencia prefieren leer las fotocopias o transparencias a seguir la explicación oral, o toman notas para tener algo que leer luego. Cuando piensan en imágenes (por ejemplo, cuando vemos en nuestra mente la página del libro de texto con la información que necesitamos), pueden recordar y extraer la información que necesitan. Visualizar les ayuda a establecer relaciones entre distintas ideas y conceptos. La capacidad de abstracción y la capacidad de planificar están directamente relacionadas con la capacidad de visualizar.
Sistema de representación auditivo:
Las personas aprenden escuchando la información, permitiéndoles captarla de manera secuencial y ordenada. Así, el aprendizaje es aprovechado cuando reciben las explicaciones oralmente y pueden explicar esa información a otras personas. La repetición auditiva los condiciona a memorizar más que a elaborar conceptos abstractos, lo que es más fácil con el sistema de representación visual. El sistema de representación auditivo está muy presente en el aprendizaje de los idiomas y, naturalmente, de la música.
Sistema de representación kinestésico:
Las personas aprenden asociando la información con sus sensaciones y movimientos. Este es un sistema importante en el aprendizaje de los deportes, pero también para muchas otras actividades. Este sistema conlleva a un aprendizaje más lento pero más profundo. Algo que hemos aprendido con la memoria muscular es muy difícil de olvidar.
Aprende cuando se hacen cosas como experimentos de laboratorio o proyectos. El aprendiz kinestésico necesita moverse, por eso, cuando estudia, muchas veces pasea o se balancea para satisfacer su necesidad de movimiento. En el aula buscarán cualquier excusa para levantarse o moverse.

De | genesis.uag.mx